Escuela de Padres

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Adiós pañales, ¿cuándo es el mejor momento?

Date: junio 2, 2013 Author: Natalia Saez Categories: Escuela de Padres 0

Escuela infantil Murcia

Llega el verano y con él la decisión de muchos padres de quitar el pañal. ¿Es el momento? A pesar de la incertidumbre o del miedo de muchos padres a afrontar este momento, lo cierto es que el entrenamiento del control de esfínteres es un proceso en el que intervienen varios factores:

  • Madurez física del niño. El niño deberá controlar los músculos de la vejiga. Tendrá que ser capaz de responder a la necesidad orgánica de hacer pipi como un acto voluntario.
  • Los padres. Hay que estar preparado pues no se puede dar marcha atrás. Los padres no podemos regañarles o reñirles, ni castigarles cuando se hagan pipí encima.


Lo primero, observarles

Los niños suelen dar señales de cuando es el momento de quitarles el pañal. A veces, señalan que tienen ganas de orinar, o quieren quitarse el pañal, o incluso comienzan a avisarlo. A veces, incluso imitan a sus padres y se sientan en su pequeño orinal simulando que hacen pipí.

Si el niño es capaz de estar sentado durante un par de minutos, se sienta en el orinal sin caerse y entiende una sencilla orden e incluso llega a hacer pipí él solo, es posible que esté preparado para este momento.

Explicárselo todo y poco a poco

El niño es el verdadero protagonista en esto, así que hay que prestarle toda la atención cuando llegue el momento. Es importante explicarle que se le va a quitar el pañal, e incluso comprar con él los calzoncillos o braguitas.

Cuando llegue el momento hay que ser planificados

  1. Escoger un día. Mejor un día del fin de semana y una semana fácil para la familia.
  2. Contar con ropa de cambio y calzoncillos o braguitas suficientes.
  3. Dar instrucciones a los familiares que también intervienen en el proceso.
  4. Comunicarlo, si fuera necesario, al centro escolar.

A partir de ese momento, lo importante es ser paciente y constantes, ya no hay retorno. De momento, lo recomendable es mantener el pañal de la noche y la siesta todavía algún tiempo. Se puede incluso premiar al niño pegando una pegatina en algún lugar de la casa cada vez que haga pipí en el “jarrito”.

Es importante explicarle todo lo que va a suceder. Animarle con aplausos cada vez que haga pipí en su “jarrito” es importante para que se sienta motivado.

Y, por supuesto, no hay que impacientarse, ni obsesionarse preguntando cada minuto al niño si tiene ganas de hacer pipí.

Poco a poco se irán acostumbrando a sentarse en el “jarrito”, a bajarse los pantalones y a estar sentados durante algunos minutos. Y lo irán viendo como una rutina. En todo el proceso siempre hay que mantener la motivación, celebrando cada vez que lo haga bien y nunca regañando o castigando por hacerlo mal.

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